Para tenerte conmigo siempre…

DestacadoPara tenerte conmigo siempre…

Vi perdidos los días, vi perdidas las noches
Vi al despertar de cada lagrima
Que si yo no lo hacía, tú no volverías.
Vi entre mis recuerdos que te quiero en mi presente,
que te quiero en mi futuro y que te hubiera querido siempre.
Pero… ¿qué más da lo que yo quiera?

Y no puedo negar mi desesperada ilusión
Y no puedo negar que me aferro a una instantánea evasión…
Porque ya antes te habías desvanecido
Porque ya antes vi volver tu resplandor frágil y adolorido…

Entonces fue cuando entendí que viviré añorando sentirte junto a mí
Para robarte un beso antes de dormir.
¿Cómo arrancar el anhelo? ¿cómo arrancar el recuerdo?
Me consume despertar en la sombra de mi realidad…
De saber que derrote tu alma, de saber que te incité a la huida.
La insensatez de imaginarte con alguien más
En la fría oscuridad donde pensaba;
otros brazos te abrazarán…
Que yo no calme tu alma,
Que yo no sacié tus ganas…

Entonces fue cuando entendí que viviré añorando sentirte junto a mí
Para robarte un beso antes de dormir.
Entonces con el temor de no aceptar tu ausencia,
me aferré a la constelación de tus desvelos…

Y si nos obligamos a creer que nada pasó
Que nunca llegó el momento de decir adiós.
Y si olvidamos la distancia para envolvernos en la pasión
de querernos tu y yo…
Que no existe nadie más que me vuelva fragilidad y temor…
Y si te das cuenta que por ti abandono la exigencia y el reclamo destructor.
Y si me dejas demostrarte que solo quiero admirarte y contemplarte…
Y si te doy la certeza de que después de ti no hay nadie

Entonces cuando no te vea llegar,
sabré que fue el final
Y cómo no estarás, viviré añorando robarte un beso antes de dormir.

9 de mayo del 2017.

Märchenbilder

Märchenbilder

Märchenbilder:

 

Mi alma y mi cuerpo se sumergen en un inefable abismo.

Cuando sin pensarlo, casi como por arte de magia; me vuelvo contemplación e incorporación del fragmento más místico de la existencia.

Epifanía eterna y a la vez efímera pues no cabe en mi ser tanto gozo.

Es como la limerencia que me atacó el día en que te conocí…

Es como el ineludible abandono a este superfluo cosmos…

Cada susurro detalla la vida y el origen del mundo, perdiendo entonces su lado angustioso.

Es el relato de tu ser convertido en tono.

Y que iba saber yo…

Que aquella conjugación era la evocación a tu mitológica esencia.

Que de haber sabido antes, hubiera tenido la precaución para no adentrarme en esa inconmensurable adicción.

Una y otra vez me pierdo en la infinidad de esos 3 minutos.

Relato armónico de leyendas, rituales y cantos eróticos.

Desconocido te resulta el debate.

Te encuentras distante…

El habla te es desgastante…

Solo he de encontrarte en la etérea visión, en la sublime audición.

Tu inmensidad es sutilidad, fantasía e irrealidad

Criatura alada, diminuta y de ligera dualidad.

Antropomórfica alma, transformas cada nota en calma.

Eres silencios, eres pausas…

Eres métrica, vibración y repetición.

Quimera de la melodiosa fascinación.

 

18 de mayo del 2017.

El primer escrito que hice pensando en ti…

El primer escrito que hice pensando en ti…

Matrioska…

A veces confundo el papel con la arena, el lápiz con mis dedos y a esa resistencia de la lógica para expresarse claramente, con el aire que borra tu nombre cada vez que delineo las letras sobre la tierra.

Quiero describirte y entenderte, no quiero pensarte tanto, quiero desearte menos pero más son los momentos en que quiero tenerte.

A veces también es irónico, pavoroso, pero más que nada curioso, saber que no hay certeza y que el riesgo está de sobra.

Enciendes el interruptor de mi mente cuando descanso y despierto en el piso sin recordar cómo fue que caí.

Eres paralizante… me detienes, me restringes el alma, mi espíritu liberas, mi cuerpo entumeces, mi mente enloqueces y cuando estás cerca, mi respiración cambia en mínimas fracciones…

Creo que he descubierto lo que eres y por qué desequilibras mi paz…

Ahora, antier y varios días atrás desde que llegaste a hospedarte en mí…

Eres una y a veces otra, y es por eso que no entiendo cómo entenderte…

Eres grande, eres mediana… Eres dulce, eres salada y a veces ambas…

Y aunque seas tantas eres sólo una…

 

 

Abril del 2014.

 

Crónicas del desempleo.

Crónicas del desempleo.

Un día más en la banca cuando de pronto… después de casi cuarenta y ocho días de desesperanza, de ser entrevistada sin resultado alguno, con panoramas dibujados en el aire que no aterrizan, que no son palpables. Manteniéndome aislada del mundo laboral, viviendo la anomia. Con una ilusión que muere lentamente…

Cambié el habito fuertemente arraigado de no contestar las llamadas de números extraños con el anhelo de que alguno de ellos no fuera de TELCEL y fuera de algún buen samaritano que me quisiera emplear.

Eran las 11:26 A.M cuando bebía desconsolada el café recalentado de antier, sintiendo los efectos de la cafeína mientras me temblaban los falanges y tecleaba desesperada las transcripciones de la titulación. Cuando de pronto… ‘¡rin!’ ‘¡rin!’ ¡rin!’. Mi celular está sonando. Se cae la taza de café, se mojan las hojas del cuaderno, empieza a ladrar un perro, suena el taladro de la construcción de a lado ‘¡rin!’ ‘¡rin!’ ‘¡rin!’. Cada vez estoy más distante de esa llamada pero más cerca de un posible trabajo.

Corro desesperada y, en efecto un número no registrado, con lada (554). ¡Excelente! todo a punta a que alguien cumplió su palabra (estaba casi segura que no era TELCEL porque cada uno de sus números esta guardado con el seudónimo “no contestar, no, no1, no2, no3, llamada del infierno, satanás, rateros, Slim, Slim2) pero este no estaba, este era un número completamente nuevo y desconocido.

Bueno finalmente llegué y con una voz que pocas, muy escazas veces me sale, una voz de optimismo y alegría que dijo:

  • ¿Bueno?
  • ¿Si? ¿Señorita Andrea Zatarain?
  • ¿De parte de quién? (siempre contemplo la posibilidad de que sean los Zetas hablando de una cárcel de por allá)
  • Hablamos de México D.F. señorita (lo corroboré por su entonación “guacha”)
  • ¿Qué se le ofrece?
  • Hablamos de Green Peace México Señorita Zatarain
  • ¿Y? (siento que vomitaré de la emoción)
  • Pues antes que nada queremos agradecerle nos considere… Gracias a usted otras personas firmaron la petición y como es usted un miembro activo en las peticiones de Green Peace México queríamos pedirle su apoyo. Puede donar con tarjeta VISA o Master Card una modesta suma de $100.00 (suma que no es modesta para un estudiante)… Los leones marinos la necesitan.

Conclusión… El optimismo, la alegría y la ilusión son armas traicioneras, armas de doble filo que acaban con uno. Manténganse en el lado oscuro.

P.D: Para mis amigos amantes de la naturaleza, esto no es algo contra Green Peace, es hacia el sistema.

La construcción de identidad en individuos autistas: perspectiva sociológica.

La construcción de identidad en individuos autistas: perspectiva sociológica.

¿Qué plantean la sociología y la antropología sobre la construcción de identidad? De inicio, sostienen que la identidad se construye en gran medida, por la relación del individuo con su entorno social. Pero, ¿qué ocurre cuando, como en el caso de las personas que padecen Trastorno del espectros autista (TAE), hay indiferencia ante la interacción social, una de las principales características de estos individuos. El fenómeno resulta una cuestión digna de análisis.

Para ello recurriré a ciertas propuestas teóricas de sociólogos y antropólogos contemporáneos y a mi relación personal como hermana mayor de un joven autista, ambos recursos para interpretar en qué dimensión se es posible construir una identidad siendo un individuo que actúa y comprende la realidad “sobre sí mismo”, o bien, desarraigado del mundo social. Es preciso señalar que esta observación se dirige específicamente a los aspectos de socialización de este trastorno.

Diversos autores coinciden que la vida social no sería posible sin la identidad; la cultura es un elemento que permiten al individuo forjar en gran medida su identidad. Hablar de cultura es fundamental cuando se trata de comprender la identidad, son indisociables. Parto de la premisa de que “las identidades solo pueden formarse a partir de las diferentes culturas y subculturas a las que se pertenece o en las que se participa” (Giménez, 2004, p.1). Conforme el individuo se desarrolla, encuentra en su entorno social una serie de elementos que son de gran impacto en la construcción de se identidad. Elementos como la familia, la educación, los medios, el trabajo, la política, la religión, las normas y valores, la clase a la que se pertenece, la región donde se radica, etnicidad etc., son parte de nuestra red conceptual de identidad vinculados a la cultura. Desde la perspectiva simbólica la cultura se entiende como una pauta de significados. Es así como la cultura-significado permite a los individuos interiorizar las representaciones sociales y transformarlas hasta formarse uno mismo.

La identidad, por su parte, se forma mediante un proceso interiorizado de reconocimiento individual, que surge cuando un individuo encuentra sus diferencias con respecto a los otros y al entorno social. Está conformada por atributos específicos que forman la individualidad y que existe únicamente al ser reconocida por el resto de la sociedad. Filósofos como Hegel, hablan de esa lucha por ser reconocidos, es por ello que la identidad es esencialmente parte de un proceso de interacción social. Pero ¿qué pasa cuando un individuo no tiene “interés” en vincularse con la sociedad? ¿Cómo es posible construir una identidad sin estar conectado con el entorno social? ¿Existen individuos que no intenten ser reconocidos?. Considerando el hecho de que heterogeneidad de agentes en la sociedad es una particularidad, podemos responder que sí a tales cuestiones. No obstante, el objeto de esta discusión se centra en individuos autistas, por lo que es preciso señalar sus características principales, o en términos médicos, los síntomas del trastorno del espectro autista.

Según los datos proporcionados por National Institute of Health es aproximadamente al año y medio cuando los padres notan en su hijo o hija, una irregularidad en el comportamiento, describen principalmente una inhabilidad para la interacción social y dificultad de comunicación verbal y no verbal. Con base en la observación y experiencia con mi hermano puedo observar las siguientes características: ausencia de contacto visual, incapacidad de señalar, obsesión a un objeto (leones), desinterés en relacionarse con otros, lenguaje poco comprensible, indiferencia en mantener una conversación, desapego por participar en juegos, carencia de amigos (situación que a él no le causa conflicto), preferencia por estar solo, no buscar la aprobación de los demás, no imitar las acciones de otros, atención dispersa. Todos estos son indicadores del aspecto de socialización. Evidentemente la particularidad de este trastorno es el desinterés por la vida social, entonces ¿cómo es posible construir su identidad si teóricos como Goffman, Freud, Parsons, Bourdieu afirman que las identidades se aprenden en el proceso de interacción social?

Quizá lo conveniente sea analizar la construcción de identidad en individuos autistas utilizando la idea de sinécdoque. Esta figura retórica llamada tropo, designa un todo a una de sus partes o una de sus partes al todo. Por lo tanto, sería más sencillo comprender y definir la identidad mediante proceso de un discurso, que como producto de la interacción social. En este caso, la identidad puede ser el conjunto de elementos que distinguen a una población específica (los autistas), o en palabras simples, su identidad se convierte en su mayor signo de expresión, que es su trastorno.

Retomando el planteamiento de que la construcción de identidad es parte de un proceso de interacción social, es preciso señalar que las identidades se aprenden y los individuos autistas no están exentos del proceso de aprendizaje. Por el contrario, su “terapia” inicia a una edad muy temprana y se caracteriza principalmente por esa necesidad de vincularlos a la sociedad.

En lo que observo del caso de mi hermano, su proceso de aprendizaje se basó en la rama de psicología conductista e inició con dos cometidos fundamentales: uno, aprender a tener contacto visual y, segundo, la imitación. Prosiguió la explicación de lo general a lo particular pues para el todo objeto de la misma categoría era igual, por ejemplo: cuchillo, tenedor, cuchara eran todos cuchara. Más adelante siguiendo un programa de emociones, donde le enseñaron el concepto emocional para que pudiera reconocer expresiones, imitarlas, analizarlas, y asociar una emoción y su causa.

Entonces, un individuo autista a pesar de su “desinterés” por el entorno social, puede construir su identidad por medio de la interacción, aunque no busque reconocimiento, ni es una acción intencionada la de construir una identidad, pero la hace posible mediante el aprendizaje. Tomando en cuenta los procesos de socialización de los que es parte se ejercen mecanismos que logran configurarlo hasta concederle su propia identidad que es reconocida por el resto de la sociedad, aun que esto a él no le importe. Sin embargo para la sociología el ser social se define como intencional, y esta no es una característica de los individuos con padecimiento autista. Por lo tanto son quienes lo rodean los que intentan conductualmente establecer una relación entre él-nosotros-sociedad.

Bibliografía:

Giménez Montiel, G. (2004). Culturas e Identidades. En G., Giménez, Revista mexicana de sociología. 66,77-99.

 

Diccionario de la Real Academia Española. (2015). Definiciones. 2016, de Real Academia Española Sitio web: http://dle.rae.es/?id=aoA65RN

 

Rodríguez Beltrán, J. (2012). La identidad es una sinécdoque: en torno a Rusticatio mexicana de Rafael Landívar Relaciones. En Estudios de historia y sociedad, vol. XXXIII, núm. 132, pp. 17-31.

A propósito del 17 de mayo.

A propósito del 17 de mayo.

A propósito de lo que acontece hoy 17 de mayo, día internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, conocido en sus siglas en inglés como IDAHOP (International Day Against Homophobia and Transphobia), resulta necesaria una reflexión que nos permita ser conscientes de la raíz de nuestra comprensión de la realidad, en este caso, específicamente sobre la manera en que pensamos la sexualidad.

Desde que ingresé a la primaria mi educación se dio en un contexto religioso, recuerdo desde muy pequeña cuestionar la racionalidad del discurso empleado en la formación de aquella institución. Los primeros años simplemente dialogaba conmigo misma sobre lo limitadas que se volvían las acciones, pues infinidad de comportamientos tenían un severo castigo místico que me causaban una terrible angustia, inclusive en ocasiones trataba de ignorar mis pensamientos, pues aquellos demasiado apegados a la ciencia y en los cuales la fe no fuera suficiente respuesta, tenían consecuencias graves y te destinaban a arder en las llamas del infierno. Los últimos años llegué a discutir diversos planteamientos con profesoras, necesitaba una respuesta con fundamentos teóricos para saciar mi necesidad de saber el porqué y el origen de aquellas valoraciones. Sin embargo los argumentos siempre eran: “es pecado, no es natural, la fe”.

Ahora sé que la sexualidad en la cultura y en la sociedad se configuró y se convirtió en una dispositivo capaz de restringir y ordenar tanto el pensamiento como las prácticas de los individuos. El discurso médico-religioso que surgió en el siglo XIX, ocasionó entre muchas otras cosas, la exclusión de aquellos sujetos cuyos deseos transgreden los binarismos sexuales, de género y eróticos, pues nuestra lógica funciona a partir de jerarquías dicotómicas y de no cuestionar aquello que se considera “natural”.

La sexualidad es un saber que conforma la manera en que pensamos y comprendemos el cuerpo (Foucault, 1981), por lo tanto el cuerpo es el argumento principal sobre la sexualidad como proceso social y el cuerpo humano existe a través de un sistema político con determinación histórica que tiene que ver con los dispositivos que controlan, disciplinan, regulan, orientan y dirigen al cuerpo, su sexualidad y su reproducción.

Entender el proceso histórico de la sexualidad, es entender que no es un hecho natural, sino un objeto cultural e histórico que atravesó diferentes fases hasta ser como hoy lo conocemos. Diversos antropólogos afirman que la sexualidad es un fenómeno esencialmente moderno. La cultura griega tenía una concepción muy distinta a lo que hoy conocemos por sexualidad, aquella no tenía la capacidad de construir la identidad de un individuo, era valorada a partir de la práctica.

Los orígenes de la representación sobre la sexualidad que domina a la sociedad occidental proviene de un sistema valorativo que se fundamenta en la moral; esta interpretación fue codificada por san Pablo quien a su vez retoma lo expuesto por la cultura judaica y el estoicismo helénico, de manera que el discurso médico que surgió en el siglo XIX se recarga en la moral cristiana y aparece como un objeto cultural que se gestó principalmente en la clase burguesa. Por su parte, la teoría de la medicina está basada en el determinismo biológico, definida por Morel y establecida por Magnan, psiquiatra francés, quienes iniciaron con la teoría del degeneracionismo, cuyo propósito era establecer las “anomalías” del comportamiento como algo biológico que se transmite genéticamente. Así, aquellos que optan por identidades, prácticas y culturas sexuales alternas son vistos como degenerados.

Esta reflexión nos permite observar que las prácticas sexuales que consideramos como el único modelo válido para el funcionamiento de la sociedad, no tiene un origen natural, sino que son producto del discurso médico-religioso, de una construcción histórica, cultural y social que se encargó de aprobar ciertos comportamientos y rechazar otros, mediante el uso del poder y la legitimación del discurso.

Institucionalizar y naturalizar la sexualidad, confinándola exclusivamente al binarismo erótico: heterosexual y homosexual, al binarismo sexual: hombre y mujer, y al binarismo de género: femenino y masculino, fomenta una sociedad en el que abunda la desigualdad y la ignorancia.

En ocasiones resulta más difícil des-aprender que aprender, desarraigarnos de los juicios que toda una vida pensamos eran los correctos. No obstante erradicar la homofobia, transfobia y bifobia es posible utilizando herramientas que nos permitan reflexionar y cuestionar las prácticas y las representaciones dominantes que se manifiestan en nuestro contexto, solidificando el deseo de una sociedad incluyente y sin discriminación. Por lo tanto hablar sobre lo que se manifiesta hoy 17 de mayo, favorece el fortalecimiento de valores democráticos como la equidad, el respeto y el reconocimiento, así como una conciencia de pluralidad sexual.